Terapia Ocupacional: Integrando los aprendizajes de las ciencias de la salud y las ciencias sociales

Acorde a los valores de la Institución, al legado y la historia de la Universidad de Santiago de Chile surgió la carrera  de Terapia Ocupacional, como una alternativa para los y las estudiantes que tienen una mirada crítica de su entorno y una actitud reflexiva. 

“Las personas que quieran ingresar a la carrera deben tener, por sobre todo, muchas ganas y motivación por la carrera, una mirada crítica de la vida y su contexto. Además, es importante una actitud de búsqueda permanente de flexibilidad, creatividad, de respeto a la diversidad e interés por la pluralidad de saberes”, señala la jefa de carrera, Mónica Palacios.

Daniela Alburquerque, académica y una de las fundadoras expresa que desde su génesis Terapia Ocupacional en la Usach fue concebida “gracias al trabajo en conjunto de un grupo de profesionales motivados en ofrecer un programa de formación basado en una perspectiva desde los derechos humanos con una mirada crítica latinoamericana”.
Alburquerque añade que quienes se motiven por la carrera deben ser jóvenes con “interés en la transformación social, en el campo de las ciencias sociales y con una mirada en la salud colectiva”.

Plan de estudios que integra la salud y lo social

Esta mirada “crítica desde el sur”,  tal como señala Alburquerque, es una visión integradora de lo social y lo biólogo, a través de la conjunción de asignaturas que permiten un enfoque integral de la sociedad y las personas con sus particularidades  y como sujetos de derecho, 

Estos aspectos llevaron a Damarí Henríquez a decidirse por Terapia Ocupacional en la Usach. “Cada ramo que se vincula a las ciencias sociales tiene un matiz crítico con perspectivas diversas. Por otro lado, los ramos ligados a ciencias médicas como fisiología, anatomía entre otros son densos en contenido, pero aun así rescatan aspectos sociales. En pocas palabras, lo social y lo crítico resultan conceptos primordiales para el entendimiento de la construcción de la carrera”, señala la estudiante.

Agrega que “cuando me tocó elegir lo que quería estudiar ya conocía a alguien que estaba estudiando Terapia Ocupacional en la Usach.Esto facilitó mi elección dado que pude conocer mejor el enfoque particular que tiene la carrera, que ¡calzaba con todo lo que me gustaba!”.

En relación al proceso de formación, Palacios señala que se ha caracterizado por desplegar en el plan de estudio experiencias de práctica desde primer año, en diálogo permanente e integrado con los contenidos que se revisan para cada nivel de formación. 

“Así se integran los contenidos teóricos con la experiencia práctica en diversas áreas tales como  Salud en todos sus niveles: atención primaria, hospitales, red de salud y rehabilitación física y mental; Educación Inclusiva: sistema escolar, proyectos de inclusión educativa y centros de educación especial; Trabajo: proceso de inclusión laboral, cooperativas, proceso de autogestión: Desarrollo Social: sistemas de protección social,  programa de personas en situación de calle, migraciones y en todos aquellos espacios donde la comunidad se desarrolla”.

Respecto al campo ocupacional, la jefa de carrera explica que “las y los terapeutas ocupacionales pueden desempeñarse en la intervención, investigación y gestión en diversos ámbitos de la vida cotidiana de las personas, familias, colectivos y comunidades”, ya sea evaluando, diseñando y realizando intervenciones. 

También pueden promover “el trabajo en equipo colaborativo y dialógico, favoreciendo el buen vivir y la salud colectiva de comunidades en situación de exclusión, injusticia, vulneración y discapacidad”.

En abril del 2021 y debido a la pandemia por COVID-19, egresará la primera generación de estudiantes de Terapia Ocupacional de la Usach, siendo Alina Quilodrán parte de esta promoción, quien señala que la experiencia a lo largo de estos años “ha sido maravillosa, con profesores (as) y compañeros (as) en quienes he encontrado apoyo mutuo, empatía, además de muchas experiencias académicas y prácticas”. 

Agrega que si bien no ha sido fácil ser primera generación por lo que naturalmente conlleva ser el primer grupo en enfrentar situaciones nuevas, “hemos recibido un apoyo constante de nuestra  carrera y se nos ha permitido aportar desde nuestro lugar como estudiantes a la construcción de las mejoras para las generaciones que han ingresado después”.

Comparte esta visión Damarí Henríquez, quien añade que “es una carrera que de alguna manera te ayuda a abrir los ojos, pero no solo quedarte en ello, sino que también ayudar a derribar barreras para construir una sociedad más justa, pensada en igualdad y con enfoque de Derechos Humanos”.

Hoy, tras 5 años de la llegada de los primeros/as estudiantes, la carrera ha robustecido su cuerpo académico y ha desarrollado un sin número de actividades de vinculación con el medio. 

Ha impulsado diversas investigaciones y afianzado los vínculos en el territorio a través de iniciativas en las que académicos/as y estudiantes trabajan de manera colaborativa, consecuente con lo aprendido y desarrollando al máximo sus capacidades, “conscientes de la necesidad de promover acciones orientadas al bienestar y la prevención; la inclusión y la promoción; atención y la rehabilitación de personas, colectivos y comunidades”, puntualiza Palacios.

Para más información sobre la carrera, ingrese aquí.