Ingeniería de Ejecución en Química: profesionales comprometidos que transforman materias primas en productos útiles a la sociedad

La carrera de Ingeniería de Ejecución en Química de la Universidad de Santiago de Chile se crea en el año 1968.  Previamente, en la Escuela de Artes y Oficios, era conocida como Técnicos Químicos. Los primeros titulados se convirtieron en pioneros a nivel nacional en la especialidad. 

En el año 2008, la carrera de Ingeniería de Ejecución en Química comenzó a dictarse en su modalidad de prosecución de estudios en versión vespertina, permitiendo la evolución profesional de postulantes con formación técnica.

"La carrera forma profesionales capaces de resolver problemas relacionados a los procesos productivos a nivel operativo, aplicando los conocimientos adquiridos", sostiene la jefa de la carrera, Dra. Georgina Díaz. 

Asimismo, agrega que "sus egresados/as son ingenieros/as comprometidos/as con la sociedad y son capaces de adaptarse a situaciones diversas".

Los/as profesionales, serán capaces de aplicar conocimientos científico-tecnológicos en la ejecución de procesos productivos, cuyo propósito es transformar recursos en bienes y servicios que satisfagan el bienestar de la sociedad. 

Malla que promueve las capacidades

La innovación más relevante incorporada en la malla curricular es que su arquitectura concibió tres grandes agrupaciones de asignaturas que garantizan la formación de ciencias básicas (niveles 1-3), de tecnología (niveles 4-6) y las de carácter profesionalizante que integran los conocimientos, habilidades, capacidades y actitudes potenciando la vinculación con el medio productivo/laboral/social (niveles 7-8). 

En este último se destaca la contribución de la asignatura Instrumentación y Control de Procesos que potencia la formación procesista del Ingeniero de Ejecución en Química.

"Estos grupos constituyen módulos independientes, cada uno con perfiles de salida que contribuyen al logro de los diferentes aspectos y niveles del perfil de egreso de la carrera", destaca la académica Dra. Luisa Sepúlveda Cuevas. 

En la malla curricular, además, se incorporan las asignaturas fundamentales de la disciplina de Ingeniería Química. Y, con una perspectiva interdisciplinaria se ha incluido Fundamentos de Ingeniería Ambiental; Elementos de Ingeniería Económica; Administración de Operaciones y Gestión de Procesos. Del mismo modo la malla incluye Electivos de especialización, con lo cual es posible lograr capacidades en áreas afines o bien profundizar en aspectos tecnológicos recientes. 

"Con esta estructura curricular se promueve el logro de capacidades para el desarrollo y mejora de técnicas y herramientas que contribuyan a los actuales grandes desafíos sociales, ambientales, económicos y tecnológicos", puntualiza la Dra. Sepúlveda. 

Compromiso y compañerismo

Para el estudiante de último semestre, Pedro Rojas Rioseco, el compromiso y la colaboración entre estudiantes y profesores es una de las fortalezas de la carrera. Afirma que "cada académico tiene una especialización diferente, lo cual hace que el aprendizaje sea mucho más dinámico".

Y respecto a la carrera en sí, el estudiante indica que "te deja muchas fortalezas. La principal es el conocimiento adquirido a través del tiempo, el cual abarca muchas áreas de las industrias".

Rojas enfatiza que existen "otras habilidades que aprendes en el Plantel, como los hábitos y las actitudes, las que son muy importantes dado que forman no solamente un profesional, sino que a una persona de bien y provecho".

Sólida formación

José Orlando Marilef López, encargado del Sistema de Gestión de Calidad (SGC) de la empresa Hoffens S.A. comenta que el campo laboral para los profesionales egresados de la carrera "es amplio y abierto a todo tipo de industria o procesos que impliquen transformación, procesamiento, mejora o desarrollo de formulaciones e investigación".

"En mi caso particular, yo llegué a mi actual empresa gracias a un sólido conocimiento y puesta en marcha de las aplicaciones que adquirí y aprendí en mi paso por la carrera. Esto ha permitido desempeñarme muy bien en mi cargo", agrega.

Además de ser el encargado del SGC, José Marilef es el Líder del Programa de Mejora Continua 5S, responsable de las capacitaciones técnicas internas de la organización. También desarrolla funciones de seguridad y salud ocupacional y brinda apoyo en el mejoramiento de formulaciones de PVC Masterbatch y validación de nuevas materias primas y productos en cuestión. 

Para el titulado por nuestro Plantel, todo esto lo logró gracias a "la sólida formación académica que entrega la Facultad de Ingeniería, en especial el Departamento de Ingeniería Química, siendo esta última unidad, reconocida como una de las 3 mejores en cuanto a formadores de Ingenieros Químicos, tanto civiles como de ejecución".

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