Ingeniería Civil en Obras Civiles consolida su formación de excelencia al servicio de nuestro país

La historia de la carrera de Ingeniería Civil en Obras Civiles se remonta al año 1971, cuando la Universidad Técnica del Estado creó el plan de estudios de Ingeniería Civil. En 1979 la fusión de las ingenierías civiles en construcción y en estructuras dio origen a la actual denominación de Ingeniería Civil en Obras Civiles.

Desde sus inicios, prepara a los estudiantes para desempeñarse en diversas áreas y ser capaces de identificar, plantear y resolver correctamente los problemas relacionados con las obras civiles.

Para el director del Departamento, Erick Saavedra Flores, los egresados “cuentan con el prestigio que les da la trayectoria de 49 años en la formación de ingenieros civiles que se han consolidado en el medio laboral; son profesionales que cuentan con un prestigio y sello que los distingue del resto”.

Ingeniería Civil en Obras Civiles se encuentra acreditada por seis años a contar de 2018. Para los estudiantes que ingresen en 2021 la carrera tendrá una duración de 11 semestres, incluyendo el proceso de titulación, “situándola en un contexto más globalizado, respecto de la duración de la formación y facilitando la homologación de los estudios con planes de ingeniería internacionales”, destaca el director Saavedra. Junto a lo anterior, el nuevo plan de estudios “presenta elementos distintivos respecto de otras instituciones que imparten la carrera”, agrega.

Nueva malla curricular

Las modificaciones curriculares implementadas apuntan al fortalecimiento de las capacidades de los estudiantes y su desarrollo integral como profesionales. Al respecto, destaca la línea transversal de innovación y emprendimiento que comienza en el primer semestre y cruza completamente la trayectoria curricular. 

Otro cambio importante corresponde a las nuevas posibilidades de titulación, sobre las que el académico y director de la carrera, Sergio Yáñez, señala que “ponen a disposición del estudiante nuevas formas de terminar el proceso de enseñanza-aprendizaje que buscan dar solución a problemas reales surgidos de la industria nacional y/o internacional”.

Dentro de estas alternativas se encuentra la articulación entre pre y postgrado, que permite conectar el pregrado con el Magíster en Ciencias de la Ingeniería mención Ingeniería Estructural, desde una “flexibilidad curricular de las asignaturas en los últimos niveles de la carrera, que incorpora algunas asignaturas pertenecientes al plan de estudio del magíster en la formación de pregrado, dando la opción de ingresar al programa de postgrado con un semestre adelantado”, añade el académico.

A esto se agrega que el nuevo plan de estudios aumenta la enseñanza del inglés, enfocado a las exigencias del medio profesional. 

La importancia de formarse como ingenieros integrales

Para el académico Sergio Yáñez, la formación que se imparte en la carrera apunta al “conjunto de habilidades y componentes prácticos que potencian los aspectos académicos, tanto en sus asignaturas comunes como aquellas disciplinares, para que el estudiante genere un proceso acorde a sus propios intereses”.

Se suma a ello, la posibilidad de interacción con alumnos de otras disciplinas, incluso más allá de la Facultad de Ingeniería, con lo cual “la multidisciplina se integra como un elemento formador transversal que expone a los estudiantes a escenarios laborales reales”, puntualiza.

Tanto estudiantes como egresadas/os coinciden en la importancia de la vinculación entre la teoría y la práctica que se produce en las asignaturas de Obras Civiles.

Para la estudiante de Ingeniería Civil en Obras Civiles Nahiomi Manquelaf Alfaro, “la combinación entre cátedras y laboratorios en los ramos de Obras Civiles complementan procesos de aprendizaje, con lo que podemos entender mejor la materia entregada en la sala de clases”.

En esta misma línea, Javier Berríos, ingeniero civil en obras civiles de la Universidad de Santiago, destaca “el balance entre teoría y práctica”. Al mismo tiempo, valora la formación multidisciplinar desde “el amplio espectro de ramos relacionados con obras civiles. Considero esto último como una ventaja respecto a otras carreras de ingeniería civil, las cuales se especializan en una sola área como estructuras, hidráulica o transporte”, añade.

Profesionales preparados para los múltiples desafíos del campo laboral

Los conocimientos y herramientas entregados por la carrera apuntan a la inserción en el campo laboral de profesionales con una preparación sólida respecto de la aplicación de los fundamentos de la ingeniería civil y las tecnologías asociadas. 

Además, se promueve la perspectiva crítica y la responsabilidad ética en el desempeño dentro de contextos laborales multidisciplinarios. En este contexto, el profesor Yáñez destaca que“la línea de  innovación y emprendimiento se encarga de actualizar las nuevas tendencias profesionales que el mundo laboral está exigiendo”. 

“Con esta nueva mirada se abrirán oportunidades de desarrollo de nuestros profesionales tanto en el contexto nacional como internacional”, visualiza el académico.

Un caso de exitosa inserción laboral internacional es Javier Berríos, quien se desempeña actualmente como ingeniero estructural en New Zealand Consulting Engineers Ltd., en Wellington, Nueva Zelanda. Para Berríos, “haber estudiado una carrera generalista me permitió tener un abanico de posibilidades y escoger un área con la posibilidad de cambiarme más adelante. En mi caso, me he dedicado a la ingeniería estructural desde un principio, y si bien la carrera no se especializa en estructuras tal como ocurre en otras universidades, recibí una formación sólida en la Usach que ha permitido desenvolverme y enfrentarme a todos los desafíos profesionales exitosamente”.

Para más información sobre esta carrera ingresa aquí.